Nuestra Historia

 

Una historia de 25 años

La historia de una Institución se escribe con actos concretos que realizan sus integrantes. La creación del Colegio San Francisco de Asís el 2 de Marzo de 1992, fue sin duda una de las grandes acciones de personas, como Fray Carlos Contreras Olivares, Párroco, Y hna. Cecilia Gonzales Armijos Delegada Regional de ese entonces, que junto a un grupo de hermanas empezaron a tejer el futuro, el progreso, la cultura y la educación de la niñez, mediante esta gran obra apostólica en la ciudad de Castro, Isla de Chiloé. Este establecimiento, tendrá como nombre y Patrono a San Francisco de Asís, comenzó su funcionamiento en el antiguo Hogar de ancianos San francisco, en la ruta 5 sur sector Gamboa, En marzo del año 1992 se inaugura el año escolar, funcionando inicialmente con una matrícula de alrededor de 120 estudiantes de Kínder a tercer año básico.

Hoy, con más de mil doscientos estudiantes, las hermanas Franciscanas Misioneras de la Inmaculada, en compañía de docentes y asistentes de la educación, ofrecen educación científica humanista de calidad y despliegan su misión evangelizadora, impulsando los principios y valores de la espiritualidad Franciscana reparadora.   

En este proyecto educativo, se ofrece a nuestros alumnos y alumnas desarrollar competencias y habilidades tanto cognitivas como artísticas, culturales y deportivas, que los preparen adecuadamente para continuar estudios superiores y para la vida.

Cumplir 25 años en la noble tarea de educar, nos hace testigos de una historia que nos habla de unos inicios difíciles. Con lentitud y perseverancia, los que han seguido este camino han ido formando el espíritu de cada estudiante. Ustedes, alumnos y alumnas, padres y apoderados son parte de esta historia y hoy, cuando un año más engalana nuestros patios y pabellones, rendimos un justo homenaje a quienes entregaron parte de sus vidas y nos han antecedido en esta hermosa labor. Gracias estimadas, y estimados docentes para docentes de nuestro Colegio, que con vuestra presencia no han hecho otra cosa que comprometer la nuestra y la de generaciones futuras en beneficio de un trabajo mejor, dispuestos a ser testimonio de Fe, viviendo en Fraternidad espiritual con nuestro patrono San Francisco de Asís.